Archive for the ‘Cuentos sobre magos’ Category

COSAS QUE PASAN AL VOLVER A CASA

Lunes, Octubre 1st, 2012

Como decía antes, uno de los placeres de Magialdia es volver a encontrar amigos y conocer a otros nuevos. Uno de los grandes descubrimientos de este año ha sido Shawn Farquhar un artista al que solo conocía por las revistas y videos. No es difícil, tiene premios de magia como para montar un museo, pero el mayor descubrimiento ha sido lo “buena gente” que es y afortunadamente ha habido ratos para compartir. En uno de ellos comentó una anécdota que le ocurrió en algún lugar que no alcanzo a recordar y que me gustó mucho, así que os la he escrito en forma de cuento con su permiso

GAJES DEL OFICIO

El mago le quitó el reloj, la cartera, y se sorprendió al palpar otra en el bolsillo interior del pecho. Pensó que el tío era un filón y cuando la sacaba ya en la punta de los dedos, el pardillo volvió a sorprenderle, esta vez con un manotazo y un retorcijón de brazo. Ya con la cara contra la pared vio aquella segunda cartera luciendo placa de comisario mientras le escuchaba ladrar “Te has equivocado conmigo chaval”

El organizador calmó la situación presentándolo como el artista contratado para el cóctel y el comisario aflojó la presa. Con la honra a salvo por sus rápidos reflejos, se ufanaba ante la audiencia de su entrenamiento y pericia “Intentar robarme a mi…”

El público reía al ver el revuelo resuelto y al pobre mago cazado, hasta que éste con el brazo colgando y disculpándose, le pidió al policía que sacara lo que tenía en el bolsillo de la americana. Ahora la audiencia estaba expectante.

La cara del comisario empezó a encarnarse al palpar su faltriquera vacía y se puso roja como el tomate cuando sacó su cartera del bolsillo del mago.
Aún sacó éste un reloj. “También es suyo” y las carcajadas estallaron por doquier. Tras aquello y a pesar del brazo dolorido, el éxito de su presentación fue grandioso.

11,10 de la mañana siguiente. De vuelta a casa, una sirena y las luces azules detuvieron su coche. Bajó la ventanilla y saludó al policía que se había acercado a la puerta “Buenos días agent… ¿¡COMISARIO!?”

ENTREVISTA PARA ARTEZ

Sábado, Octubre 8th, 2011

De entre los distintos nombres que se barajan para denominar este arte, Diego saca “al azar” y con los ojos vendados justo el que prefiere, “Cuentista”. No podía ser de otro modo, la picaresca le corre por las venas y además, le pagan por hacer del “engaño” un arte que entretenga y sorprenda -aun a sabiendas de que hará trampa.

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¿Por qué te subes a un escenario?
La primera vez por hacer algo “diferente”, desde entonces para hacerlo cada vez mejor. Siempre tuve pajaritos en la cabeza y una cierta aversión a seguir caminos trillados, tenía su lógica que subiera.
Seguir ahí ya es cosa de psiquiatra, sabe a montaña rusa sin homologar -solo es apta para aguerridos autónomos- y es para goce propio, no un acto de generosidad. Que al público le guste o incluso le encante lo que haces, es maravilloso, pero que te “llene” a ti, no tiene precio.
¿Cómo fue que comenzaste a contar?
Estaba razonablemente contento con mis juegos de magia, la presencia escénica que iba desarrollando y mis globos, pero llegó una de esas crisis cíclicas que te hacen replanteártelo todo. Lo que hacía llevaba mi sello, pero para quien se siente creador, es mucho más sabroso el aplauso que dan a tu obra, que a la que interpretas de otro.
René Lavand, que ya era mi mago favorito, acompañaba su magia de historias que la hacían mucho más impresionante y emotiva, y mis presentaciones se alejaban bastante de la retahíla de bromas y chistes típicos de los magos. Además tenía a Carles García y “los cuentos de la Luna” resonando en mis oídos, así que me dejé contaminar. Empecé a modelar mis charlas en forma de sucedidos y cuentos, vestí con ellos mis magias, y saque a pasear mi voz de “bajo profundo”.
¿Cuáles son pues las señas de identidad de tu trabajo?
Básicamente, lo que me diferencia de otros narradores es que voy haciendo magia mientras cuento historias, pero también la personalidad con que engancho al público, cómo estructuro los espectáculos, o el tipo de humor. Mis relatos tienden a la sátira. En general divierten, pero que el público perciba esa retranca o no, es un añadido. Me encantan por ejemplo las risas de los adultos en un espectáculo infantil mientras los chavales les miran y piensan “¿De qué se ríen?”
¿Cómo “cocinas” tus historias?
Es la parte más difícil, el proceso puede llevarme días o años. Para mí, historias y magia han de estar bien empastadas, no quiero adornar cuentos con efectos especiales. Procuro que queden equilibradas en el conjunto de la actuación.
Y como es difícil encontrar relatos que se adapten a mi personaje o a las exigencias de los efectos mágicos, las más de las veces hago de escritor, o invento juegos para ilustrar una buena trama que se me ocurre o encuentro.
¿Cómo es la experiencia de mezclar magia y narración oral?
La acogida del público es muy buena, es mi repertorio más personal, diferente al de cualquier otro. Tengo la sensación de estar haciendo lo que soñé.
Aunque si se busca ver cómo aparecen palomas, se manipulan cartas, o se cuentan historias etnográfica y emocionalmente correctas, mejor visitar el museo del corsé.
¿Qué tipo de público prefieres?
De 4 años en adelante, con ganas de pasar un buen rato y si es participativo y agudo, mejor que mejor. Últimamente llevan niños de teta a los espectáculos y a menudo te encuentras con un coro de llantos, o algún gateador escaneando el escenario. Sin comentarios.
¿Cuales son para ti las condiciones ideales para contar?
Las que más disfruto son las salas pequeñas, hasta 20.000 personas o así. Un espacio escénico cercano, sin focos que me cieguen, me gusta ver al público. Pero me ha tocado casi de todo. Actúo mucho en calle y he aprendido a jugar con las condiciones existentes para sacarles el mejor partido. Sería ideal trabajar en circuitos de pequeños teatros, pero no tengo pedigrí.
¿Es posible formarse para contar?
Creo que para quien busca llegar a ser artista, formarse es parte de un camino que nunca acaba. Aunque a veces, pienso que si tras varios miles de horas de empeño sigo necesitando prepararme, es porque soy torpe.
Investigar, leer, imaginar, ensayar, ir al logopeda, a cursos de expresión corporal, de teatro, de clown, de improvisación, etc. Ahora hay variedad y todo aporta. Dependerá de la finalidad que se busque contando y las aptitudes de cada uno. Es muy versátil el cuento, y hay quien en un par de cursos se pone al día. Envidia me dan.
Creo que el próximo al que acuda, será de mercadotecnia.
¿Cómo ves este oficio de vivir del cuento en la actualidad ?
Ahora, con el melón abierto hay mucho moscón, y tanto lunes al sol hace que surjan vocaciones hasta en el seminario. La competencia desleal de muchos políticos nos acosa; nadie les ha pedido que le den visibilidad a esto de vivir del cuento, y están transmitiendo la falsa idea de que se consigue sin trabajo ni honradez.
Afortunadamente no tenemos industria que pueda erearnos, las administraciones hacen pocas cosas pero las anuncian mucho, y también ayudan alimentando la cantera. Así tenemos más ocio y tiempo libre.
En definitiva, que está complicado, como siempre.
¿Cómo gremio cuáles serían nuestras prioridades en tu opinión?
La narración, como una de las más antiguas expresiones artísticas, debería encontrar mejor acomodo entre las artes escénicas. Para ello deberíamos entre todos: Dejar de subir al escenario sin la necesaria preparación. Utilizar la creatividad para algo más que los currículos. Abrazar la crítica como herramienta de progreso. Reemplazar el “a las 19.30 Cuentacuentos” por nuestro nombre y el título del espectáculo si lo tiene. Procurar una remuneración adecuada para abandonar la alegalidad, pues aunque nos facture “un colega” a corto, a medio plazo es inevitable y al precio que se paga, no llegaremos nunca a jubilarnos.
Los festivales también debieran de aportar dando un salto cualitativo. Los cachés por ejemplo, tienen una “tarifa plana” que suele penalizar al que paga a Hacienda. Será más cómodo para ellos, pero no se adecua al resultado y valía de cada cual. De los que pagan y cobran en currículum, ni hablo.
Una anécdota
Tras 18 años viviendo del cuento, del aire y de ilusiones, aun sigo encontrándome conocidos que al desgaire me preguntan ¿Sigues con “tus cositas”?

OLD MAN RIVER - RENÉ LAVAND

Domingo, Mayo 30th, 2010


YouTube DirektOLD MAN RIVER

He aquí una joyita del maestro que no me puedo resistir a poner. Disfrutadla

RENÉ LAVAND

Miércoles, Abril 28th, 2010

De nuevo, los amigos de Magialdia nos han dado la oportunidad de disfrutar del maestro René Lavand con motivo de la presentación del festival, en su edición 2010, entre el 13 y el 19 del próximo Setiembre.

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Le llamo maestro, porque aunque no pueda alardear de ser alumno suyo, algo se me ha quedado de tanto estudiarlo. También porque ha inspirado la mezcla de narración y magia que caracteriza alguno de mis espectáculos, aunque sea en un registro completamente diferente al suyo.

A él, la originalidad le vino dada por disponer sólo de una mano con la que grabar en nuestras mentes su destreza con los naipes. No falta quien piense que, en este mundo de engaños a ojos vista, no utiliza la diestra porque le sobra para ganarse a la audiencia. Más para la leyenda, pero es que realmente le sobra. ¡Qué no haría con las dos!… y a lo peor nos hubiéramos perdido a un genio, que sin necesidad de espolearse por su carencia, por crear nuevas técnicas que se adecuaran a su mano izquierda, pudiera haberse conformado con una existencia normal.

Como él suele decir: “Ventajas de tener una sola mano…”, y es que además, lo que dice lo dice muy bien. Es un consumado narrador que engancha, sorprende y emociona con sus historias, su presencia y sus pausas.

René Lavand, creador de la “Lentidigitación” como alternativa a la prestidigitación. Alguien de quien aprender. Un ARTISTA

Caricatura de Idígoras para una baraja editada por Páginas

MÁS CUENTITOS

Lunes, Abril 26th, 2010

Aquí van tres pildoritas más:

El mago estaba tan acostumbrado a ver las caras de asombro en sus espectadores, que no sospechó que la anaconda se le venía encima.

El mago echó unos polvos mágicos y su amante, por si desaparecía, empezó a sacudirle con lo que tenía a mano.

El mago aventó aquellos trozos de papel mojado convirtiéndolos en una densa y poética nevada. Acabada la actuación, las mujeres de la limpieza lo abatieron en una justa venganza gremial.

Sísifo Benevá

PUNDONOR, WHAT´S THAT?

Sábado, Abril 3rd, 2010

Aquello de la deformación profesional y un sobrino “postizo”, me empujaron a acercarme a una plaza donde actuaba un mago. Algunos problemas técnicos hiceron que se retrasara unos 40 minutos. ¡QUÉ SUERTE!, brincaba Iker que llevaba toooda la tarde empeñado en que le sacara monedas de las orejas. ¡¡QUÉ SUERTE!!, me dijo su padre tras el número musical de floripondios. ¡¡¡QUÉ SUERTE!!!, me susurró la madre de Iker cuando el mago lo eligió como ayudante en el juego de la guillotina.

La vistosísima ayudante trajo el aparato, bastante bueno también. Turno para el SEÑOR MAGO. No se olvidó de uno solo de los chistes que impepinablemente acompañan al juego, aunque Iker seguía eufócrico y pedía que no sólo le cortaran la mano Izquierda, que tenía examen en unos días y si le cortaba la derecha, tendría excusa para no hacerlo. La verdad es que se lució. Estuvo saladísimo y se llevaba al público de calle. El mago, por su parte, no sabía qué hacer. Aquella posibilidad no estaba en el folleto de instrucciones… El resto del espectáculo no estuvo mal, acabó rápido. ¡¡¡¡QUÉ SUERTE!!!! dije yo buscando una tila YA!!.

Hombre Diego, ¿Qué tal? Me saludó al paso el artista - Pues bien, un poco flojo de curro… A mi él no me sonaba ni de vista, cosas de la edad. -No, el espectácul0, ¿qué te ha parecido? - Bien, ha estado majo (hace tiempo que miento cuando está claro que es lo que se espera). Pero por algún motivo que no alcanzo a entender, me insistió pidiendome una crítica pormenorizada. Juro que intenté escabullirme, pero el fresco recuerdo de cuanto acababa de ver- que bramaba por ser expresado en palabras-, se resarció cuando volvió a pedirme que le hiciera una valoración SINCERA! juego a juego. Verdad es que lo que él quería era que le diera parabienes por cada uno de ellos, y aunque en justicia no pude felicitarle, lo compensé de largo con mi SINCERIDAD, que es una de las virtudes que me adornan. Lo que no recordaba yo es que tuviera taaan afilada esta virtud. No os preocupéis, seguro que a él no le afectan estas cosas.

MÁS MADERA

Martes, Febrero 23rd, 2010

Creo firmemente que los espectáculos de calle son positivos. Yo jugaba en la calle y allí se hacía la vida social, aunque salvo en fiestas era rarísimo encontrarte con una actuación. En las ciudades grandes había calles donde habitualmente podías ver artistas que a veces eran muy buenos, pero ahora los encuentras en mayor o menor medida en cualquier ciudad o barrio y ya no son sólo aquellos héroes pasando la gorra para ganarse la vida con su sueño. Con tantas peatonalizaciones toca “animar” la calle y algunos hacemos magia, infantil para más INRI. No estamos bien valorados en el mundo mágico pero creo que ejercemos en uno de los espacios más complicados y que dan más visibilidad a nuestro arte, pues aunque sea más bonito y cómodo trabajar en el teatro, aún nos queda mucho como colectivo para dar ése paso. Ya me gustaría ver a más de uno bregando con los mil y un motivos de distracción que pueden surgir fuera del respetuoso silencio que imponen esos templos del ARTE.

Es diferente, ya lo sé. Seguramente a mí me resultaría más difícil actuar en un teatro con foso que con el público cerca, pero supongo que es como acostumbrarse a lo bueno, que se consigue rápidamente y después no sabes qué hacer en una situación como la que tuvimos este pasado Domingo en Bilbao. Como andaban anunciando mal tiempo, tenía vistas las predicciones de la web y auguraban un 65% de probabilidades de lluvia, así que ya preveíamos que pudiera ser un viaje baldío, “Aunque yo si el público aguanta, actúo”, le decía a Julián que me iba a poner la música. Una vez allí montamos el tinglado intentando protegernos más del viento que de la lluvia que parecía respetarnos y nos ubicamos en una peatonal que confluía en la Pza. Aita Donosti. El grupo de danzas del barrio congregaba al público mientras acabábamos de prepararlo todo: pesos en cada pata de la carpa, vientos para que no se nos volara la carpa, el equipo, la actuación en sí… El viento pareció esperar a que empezáramos para convertirse en la galerna que acabó levantando en el aire la carpa -pena de fotos…- Me tiraba los trastos, me movía la mesa, tuvimos que bajar un bafle de su trípode porque parecía que lo tiraba…, pero el público seguía milagrosamente enganchado y curioso, aunque no sé muy bien si de mi magia o de cómo salía de aquella. Ellos aguantaban aunque a algunos ya les llamaban a comer y si lo hacían en un día frío, con viento de 40-50 km/hora y sentados en el suelo, ¿porqué no iba a seguir yo?. Cuando acabó la actuación y recogimos, empezamos a comentar que tal vez tendríamos que haber suspendido la actuación, que seguro que si, pero aunque no diera lo que suelo dar en condiciones normales me alegro de haberlo hecho, ¿o es que no estaba haciendo lo que me gusta y por lo que me pagan?. O parafraseando a los míticos LEÑO, “Voy aprendiendo el oficio, olvidando el porvenir, me quejo sólo de vicio. Maneras de vivir”. “No sé si estoy en lo cierto, lo cierto es que estoy aquí. Otros por menos se han muerto. Maneras de vivir”

SINSENTIDO Definición - DIEGOPEDIA

Viernes, Febrero 19th, 2010

Siempre procuro -por razones obvias-, dar las mayores facilidades al cliente y adaptarme en la medida de lo posible a sus necesidades. A menudo me aterra el local donde se piensa hacer la actuación, la altura del escenario, o los actos que paralelamente se planean -como entregar regalos, dar una merienda, o la presencia durante el acto de Papá Nöel-, pues la experiencia me indica que son causas más que probables de desastre. Vale que para quien contrata lo importante son esos actos y mi actuación -o la de otros-, es lo “añadido” para dar algo más de empaque, pero dado que TODO cuesta un dinero / esfuerzo, digo yo que habrá que sacarle el mayor partido a cada cosa. Es por esto que me atrevo a aconsejar a quienes quieran organizar este tipo de actos, que se dejen guiar por los profesionales que contratan. Puede que Uds. organicen el acto todos los años, pero un buen profesional tiene cientos de experiencias  en la materia y puede evitarles algunos fallos garrafales.

A modo de ejemplo recuerdo una vez en la que a mitad de actuación las madres empezaron a repartir entre sus retoños un vaso de chocolate con bizcochos, y otras menos complacientes les gritaban a los suyos: “Ir a cogerlo, que se enfría”.

Tampoco estuvo mal aquella en que los Reyes Magos -siguiendo su agenda- asistieron a la actuación sentados en aparatosos sillones flanqueados por pajes y autoridades. Delante de ellos, en el suelo, un grupito de casi neonatos gateando por el escenario pues ni su GPS, ni el sentido común de sus progenitores les indicaba nada en contra. Detrás,  el resto de chavales junto al pueblo llano. Añádanle a esto el excesivo calor de la sala e imaginen a la sufrida monarquía cocida entre ropajes pelucas y moreno de bote, aguantando la justificada rabia del pueblo que no podía ver la actuación y les tiraba “indirectas”, pipas, papeles… Los monarcas acabaron cediendo a la presión popular -o directamente a sus instintos- y se bajaron al bar. Las autoridades casi en su totalidad les siguieron y el pueblo quedó así a merced de este mago sin pedigrí, que por fin pudo hacer lo que mejor sabe, en condiciones. Lo que no sé es si aquella noche repartieron sus regalos al díscolo populacho.

TE HE PILLAO

Sábado, Enero 16th, 2010

El otro día tras la actuación se me acercó un espectador felicitándome por la actuación, pero pronto me reveló que su franca sonrisa tenía 2ª parte. Y es que me había pillado el truco en un juego en el que unos billetes gigantes de 1000 pts cambian a otros de 2, 5 y 10 mil. “He visto el brillo en los dedos y luego me he dado cuenta de que eran en 3D” “Vaya, que te has dado cuenta de que eran hologramas” -le dije siguiendole el rollo- y me regaló una maravillosa sonrisa de satisfacción a la que correspondí con un “No se lo digas a nadie ¿Vale?”

SONRÍA, POR FAVOR

Domingo, Noviembre 15th, 2009

homero3rSe me olvidaba comentar que al marchar de L’Aleixar Olga me regaló a Homero, un perrico más majo… ni ladra, ni se mea, ni me va dejando pelos por el sofá -que eso siempre le molesta a un calvo porque le trae recuerdos- y como es de globo, ni siquiera hay que alimentarlo o sacarlo a pasear. Os aclaro que es de esos que llevan unas patitas de papel y no se elevan sino que se quedan con ellas apoyadas en el suelo. Me hizo gracia llevármelo hinchado de vuelta en el tren, así que me despedí de Gilbert en la estación y me fui apuradito para el AVE. Homero a ratos iba por el suelo, a ratos flotaba detrás mío. En el check point, con cara muy seria, me hicieron meterlo junto a las maletas por el escáner para ver si llevaba algún alijo dentro y unos metros después, las railomozas que tenían que darme el embarque me dijeron que no podía llevar al perro suelto, que lo tenía que meter en una caja. Al principio flipé -“Si lo llevo con correa”-, pero en seguida me di cuenta de que aunque lo habían visto, no se habían fijado en que era de globo, así que empecé a prometerles que no ladraría ni mordería a nadie. -“No es posible señor”. -”Pero si no se va a mear ni nada”. -“Es el reglamento” -”Y qué quieren que haga…” -“Eso Ud. sabrá. Yo solo le informo” -” ¡Ya está!… ¿Tienen un cuchillo?” - “¡¡ SEÑOR !!” -”Pero si no va a hacer nada, es muy bien mandado. Salta aquí Homero”- Y tiré del cordel, con lo que se plantó de golpe sobre el mostrador dándoles un susto monumental a las azafatas que también pegaron un bote… Luego, aún con la mano en el pecho del susto, echaron a reir al verlo tan salao y tan… de globo. Se atusaron el pelo y colocaron la falda mientras buscaban una cámara oculta y ya vueltas al decoro nos dieron paso, ahora sí, con una sonrisa. Bon Voyage