EL ELEFANTE MAGO

Gusti

Un elefante mago, capaz de los más audaces trucos de prestidigitación, de una habilidad extrema con los juegos de cartas, y conocedor de los secretos mejor guardados de su profesión, como hacer aparecer pollos o cerdos de una chistera, acababa sus actuaciones con el espectacular, increíble y nunca visto número de hacerse desaparecer a si mismo. Nunca lo conseguía al cien por cien, siempre le quedaba un trozo de trompa, o de oreja, una uña o el rabo que se resistían a desaparecer. El público, hacía como que no lo veía, y consciente de la dificultad que entrañaba el número aplaudía a rabiar. Si alguna vez había algún espectador listillo que lo hacía notar, los demás lo mandaban callar y entonces el elefante, volviendo a aparecer entre una nube de humo le decía al espectador insolente: - De momento solo soy un ilusionista, un mago, no un santo y todavía no he podido aprender el truco para hacer milagros. Entonces, el espectador listillo se sentía tan avergonzado, que se hacía pequeñito, pequeñito, hasta casi desaparecer.

Este es uno de los cuentos de “40 elefantes marineros” uno de los libros de Carles Cano, ilustrado por otros 41 artistas. El dibujo que acompaña es de Gusti. El libro ganó la edición del Concurso de narrativa infantil de 2006 del Instituto Municipal de Cultura de Meliana (Valencia) y fue publicado por ellos mismos

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