LO MEJOR DE EXPO ZARAGOZA 2008

Pues si, yo también me escapé a la EXPO, y lo gracioso es que fue un poco por desconectar. No soy amigo de los grandes eventos, pero me lo pusieron muy fácil y allá aparecimos con espíritu inapropiado a lo que se ve, pues la cosa iba de hacer fila. Algunos pabellones competían a ver quien la tenia más larga y el público parecía guiarse en sus preferencias por los que tuvieran la cola más serpenteante -para gustos están los colores…-.

No pudimos sustraernos del todo a esta afanosa tarea pues para ver El Hombre Vertiente, que era lo único que teníamos fijo en la agenda, había quienes se ponían en la cola a las 8.00 de la madrugada para traspasar el umbral a las 9.30 y hacer fila en los Fast Pass que podían ahorrarte una espera aun mayor. Finalmente casi una hora y media antes de una de las sesiones, nos acercamos hasta la puerta y ya había más de 1500 personas, pero dijeron que el puesto que habíamos pillado, daba acceso a verlo de pie. Los que llegaron 10 minutos después tuvieron que esperar a la siguiente sesión.

Pero escribo esto para hablaros de LO MEJOR DE LA EXPO. Algo que los que tengan oportunidad no deberían dejar pasar, un rincón donde una mente extraña nos hizo vivir más de hora y media de espectáculo unipersonal completamente original. “LE CIRC D’ICI” con su fundador Johan Le Guillerm restallando un látigo, ataviado con calzón de cuero, capa raida y calzado de escarpines, nos tuvo en vilo, nos divirtió y nos asombró. Nos presentó un circo en que eran objetos los que ejercían de bestias y un domador salido de la mismísima Delicatessen moldeaba sus formas, propiedades o dinámicas para mostrarnos estrambóticas estampas, para grabar insólitas imágenes en nuestro imaginario.

Hablo de “LE SECRET”, un espectáculo patrocinado por el pabellón de Francia que da las entradas -creo que hasta cuatro por persona que entre en el pabellón- y está ubicado fuera del recinto, en el Parque Metropolitano del agua.

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